Un bárbaro clímax


Este vídeo de sólo dos minutos de duración nos presenta un momento de clímax bárbaro: un chico que está siendo sodomizado y felado alcanza un orgasmo que sólo puede calificarse como brutal. Sus gemidos son auténticos. El chico no está experimentando la felicidad, que no existe, pero sí un placer descomunal, tan intenso como nunca antes lo ha experimentado. La honestidad de su cara nos dice que no está fingiendo, aunque sabemos que es un actor porno. Sus gritos son auténticos. Su placer no es fingido, sino real. La corredura de su orgasmo tampoco. Merece la pena escuchar sus gemidos, sus gritos, ver las caras que pone, mientras es estupendamente follado por su compañero con una intensidad que raya en la locura. Ante un orgasmo como este,  sobran las palabras. Si aún estabas dudando probarlo, no lo dudes más. Si ya lo has catado, volverás a probarlo. Una y otra vez. Nunca es lo mismo. Nunca es igual. Siempre es una experiencia irrepetible y única, como si fuera la primera y única vez.  


Ya siento que este vídeo no esté disponible. Sería mejor que los responsables de la página dijeran no está disponible y punto, pero como aseguran que estará disponible "soon" o sea pronto, pues lo dejo, por si acaso. Es una lástima porque era muy bueno: muy breve pero muy intenso. Os lo destripo un poco entre tanto:Se veía que el chico que está siendo penetrado por el orificio anal y que a la vez está siendo felado disfrutaba infinitamente, exageradamente, escandalosamente del coito anal y de la felación, tanto que hacía que nos olvidáramos de que estábamos viendo lo que estábamos viendo,  un corto pornográfico, y nos hacía creer que estábamos ante un chico que hacía lo que hacía verdaderamente por gusto, poniendo mucho interés en ello y toda la carne, y aun el alma, diríamos, en el asador.









Como no acaban de poner el dichoso vídeo del bárbaro clímax, vamos a poner otro mientras tanto que no está nada mal. Un jovencito se folla a un maduro un tanto entrado en carnes que se sienta sobre él, y que lo cabalga como si fuera un caballo de carrera, con ímpetu y fogosidad. Bellísimo culo redondo  y orondo como un sol ,  como un globo que retienen esas manos juveniles para que no se escape, el de este canoso maduro, que acoge hospitalario una considerable polla no enfundada en ningún ridículo preservativo. Al final, cambian de postura: el joven se saca la polla -que vemos entera y vera- y se coloca encima del vejestorio: se trata de un joven no sólo bien dotado, sino bien formado y musculoso: un placer follador. Disfrutadlo.