En plena naturaleza


Un apuesto y joven automovilista pára a dos bellos estudiantes adolescentes que están haciendo dedo porque han perdido el autobús. Ambos autostopistas viajan en el asiento trasero. El conductor los mira a través del espejo retrovisor aprovechando la espera de un paso a nivel con barrera. Duermen plácidamente. Ambos son guapos.  Echa a volar su imaginación, lo que conlleva un cambio de escenario. El  joven y no poco apuesto y atractivo automovilista se los imagina felándose recíprocamente y masturbándose el uno al otro, cosa que le pone, digamos, bastante a tono, no poco cachondo. Presenciamos durante unos minutos un sexo gay adolescente que tiene el encanto inolvidable de la primera vez. Hay que destacar que ambos  practican un notable 69.


Cuando se sube la barrera, volvemos a la realidad. A partir del minuto 10 comienza para mí lo mejor de la película; uno de los chicos le dice al conductor que si puede parar para hacer un pis, éste accede y se apea él también, sigue al muchacho y se pierden en medio de un bosque de lo más sugerente. El otro continúa durmiendo. A partir del minuto 11 comienza la mejor escena, la que en principio es una violación. El joven automovilista  se abalanza sobre el estudiante,  le baja los calzoncillos y le come el ojete del culo, se lo soba, se lo penetra y lo taladra. A partir del minuto 12,28 comienza la larga futución, sin condón, en medio de la naturaleza, con la que indudablemente ambos chicos disfrutan de lo lindo. Debo reconocer que me he visto obligado a masturbarme viendo esta escena que no podía dejarme indiferente, por lo que he acabado viniéndome en mí y corriéndome...  Cuando el violador le pregunta a su víctima si le gusta, el adolescente responde jadeando que sí.


Entretanto, se despierta el compañero, sale del coche y busca a su amigo,  hasta que descubre que no le contesta porque está siendo muy bien follado,  con una energía y un entusiasmo envidiables... El compañero, oculto tras un árbol, se masturba contemplándolos mientras el conductor, después de haber eyaculado, se la vuelve a envainar lentamente en el orificio receptivo del estudiante. El conductor se folla al otro chico, también sin condón, contra un árbol después de comerle el ojete, el cual  se la acaba chupando a su amigo mientras recibe por el culo la verga desnuda del conductor en una futución no menos deseable que la que acabamos de presenciar. ¡Quién pudiera como este joven automovilista follarse a dos chavalitos tan lindos y complacientes como estos!