Tendido el cuerpo, sobre el lecho, de costado;
un lienzo blanco apenas cubre su desnudez.
Cristo que aguarda que alguien venga y lo desgarre
clavándole la daga viva, penetrante.
un lienzo blanco apenas cubre su desnudez.
Cristo que aguarda que alguien venga y lo desgarre
clavándole la daga viva, penetrante.
¡Aparta tú los pliegues de esa sábana!
¡Desnuda esas carnes, no las mires como
un triste espectador que se resigna! ¡Goza
de ese cuerpo, tómalo sin más contemplaciones!
¡Desnuda esas carnes, no las mires como
un triste espectador que se resigna! ¡Goza
de ese cuerpo, tómalo sin más contemplaciones!
No creas que si lo haces es pecado grave;
por el contrario, homenajeas su belleza
al comulgar religiosamente con la vida
eyaculando largamente en sus entrañas.
por el contrario, homenajeas su belleza
al comulgar religiosamente con la vida
eyaculando largamente en sus entrañas.
oOo
Más pajas
¿Quién soy yo? Pregunta metafísica y ontológica donde las haya. Yo soy un don Nadie, o mejor dicho, yo soy la última reencarnación de don Cualquiera de Tal: un fulano, Fulanito de Tal y Cual.
OoO
Nos es común el pensar a todos y cada uno, dijo el filósofo, pero el pensamiento crea al individuo o átomo personal. Por lo tanto, yo, pensador, soy una creación de mi pensamiento, que es la madre del cordero pascual que será sacrificado. Mi pesamiento, ay, no sabe hacer otra cosa mejor que engendrarme a mí.
OoO
El énfasis que el Estado y/o el Capital, tanto monta, monta tanto, ponen en el individuo (un hombre, incluida la mujer, es un voto) y en su autorrealización personal, potencia la inflación del yo, el culto a la personalidad o egolatría, lo que destruye las relaciones de convivencia y coexistencia pacíficas con los demás, y sirve para manipularnos mejor.
OoO
¿Qué es el ego? Es un centro de actividad permanente que surge mediante el proceso de identificación conmigo mismo, con mi nombre propio y apellidos, mi casa, mis seres queridos, mi cuenta bancaria, mi alma o personalidad, mi mundo interior: mío, mío, mío, yo, yo yo. Siempre mío. Nunca tuyo.
OoO
¿Será nuestra salvación el altruismo? No. No hay salvación. Además, ser altruista no es lo contrario de ser egoísta. Es más, si bien se mira, es una forma muy sutil de egoísmo. Hay, en efecto, un egoísmo altruista, que se disfraza de hermanita de la caridad o de buen samaritano, cuando en realidad es una egolatría desmesurada. Hitler, no me cabe duda, -eyaculé- era un filántropo altruista.


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