27 de enero de 2012

¿A quién le importa?; y Yo acuso











oOo


Yo acuso

Welcome! Bienvenus! Willkommen! Benvenuti! ¡Bienvenidos
al vodevil del cabaret político, erótico y literario!


¡Señoras y señores, con todos ustedes esta noche la genial, incomparable artista transexual, divina y humana diva, única y entrañable, Manuela Trasobares, invitada de honor que inaugura nuestro cabaret lírico-político, e interpreta el tema de denuncia social,  Yo acuso, título cuya resonancia evoca a Émile Zola!


Para matarnos no hace falta que nos quiten
la vida, pueden sin quitárnosla dar la muerte,
y seguir nosotros malviviendo sin enterarnos
de que estamos muertos, sin percatarnos de que somos
vivos cadáveres, esqueletos que duermen, comen,
defecan, votan, que consumen y trabajan,
y para evadirse a veces hacen el amor
y acaso vienen una noche a distraerse
y a pasar un rato, como ustedes esta noche,
al entrañable vodevil del cabaret.
Hay corrupción en todas las esferas, altas
y bajas, del Estado desde los Palacios
de la Zarzuela y la Moncloa hasta el más
insignificante ayuntamiento gobernado
por un alcalde que es vasallo a buen seguro
de su majestad el Rey de todas las Españas.
Hay corrupción en el pellejo del toro bravo
que es esta España y todas sus autonomías.
Recalifican los terrenos y regalan concesiones
de obras públicas y exportan armas y mandangas
por el solo lucro y la ganancia comercial.
Y el estado suelen confundir del bienestar
con el bienestar del aparato del Estado.
La acusación de corrupción es poca cosa,
poquita cosa, casi nada, menudencia,
en comparación con la que voy a hacer ahora:
Al Estado acuso yo de asesinato y crimen.
Algunas somos, sin embargo, ovejas negras
del rebaño y el garbanzo negro del puchero,
y en vez de estarnos con la boca bien cerrada,
nos arrancamos por las bravas a cantar:
Al Estado acuso yo español de asesinato
de sus ciudadanos y del libre pensamiento:
arrebatándonos lo poco que nos queda
de sangre, arrebatándonos la libertad.
Aconchabados el Estado y el Capital,
nos fuerzan a ejercer así la prostitución,
que es la única salida que hay –y qué salida-
para ganarnos el sustento cotidiano
y lo que algunos llaman “vida”, qué ironía.
Por tanto soy testigo y víctima yo en primera
persona, pero sólo soy un caso más,
particular, de lo que nos sucede a todos
y cada uno, de que nos matan y asesinan
convirtiendo al ciudadano en un consumidor
y trabajador y contribuyente, que no se entera
de que estamos muertos, sin percatarnos de que somos
vivos cadáveres,  esqueletos que duermen, comen,
defecan, votan, que consumen y trabajan,
y para evadirse a veces hacen el amor
y acaso vienen una noche a distraerse
y a pasar un rato, como ustedes esta noche,
al entrañable vodevil del cabaret.




Manuela no es una invención mía. Existe; es más, tiene un blog en internet, aquí, muy recomendable.

2 comentarios:

Antonio dijo...

Este post tuyo mi querido Fael me recuerda tanto a este vídeo:

http://www.youtube.com/watch?v=ouJYP8QvLvw

Fael dijo...

No conocía ese vídeo, mi querido Antoñito, guapetón, pero me gusta mucho su ambiete cabaretero amariconado, y su saca "la nalguita", jajaja, muy bueno, sí.
Un beso.